¿Multi?medio

La revista Veintitrés presentó en su portada de hoy una imagen exclusiva del hijo de Antonio Grimau, alrededor de cuya muerte hay encedida una fuerte polémica. El tema tiene actualidad y la foto es reveladora. Tanto, que a primera hora ya daba vueltas por canales de televisión y sitios online.

Las hipótesis de Veintitrés sobre cómo fueron las últimas horas del hijo de Grimau no agregan demasiado a lo que se vino contando durante toda la semana, aunque pone en juego a un testigo y, claro, al documento fotográfico.

Con eso le basta para ganarle la pulseada semanal a Noticias, aunque la publicación de editorial Perfil es infinitamente más inteligente para provocar curiosidad.

Por ejmplo, hasta las 9 de la mañana la tapa de Veintitrés no estaba colgada en el sitio de la revista. Y la foto o el anticipo de la nota sigue sin estar en ElArgentino, portal que agrupa a todos los productos del mismo grupo.

La lógica multimedia para potenciar un producto funciona con la dinámica de los otros. Si Veintitrés tiene una bomba, como se supone que es la foto que mostró hoy, tiene que anticipárselo a sus pares de ElArgentino para que la publiquen a primera hora de la mañana. Y también a Radio América, para que le den manija. Si no, ¿de qué sirve formar parte del mismo espacio?

Noticias, pero sin novedades

Que Víctor Hugo Morales se convirtió en un defensor inesperado de los Kirchner se sabe desde mediados del año pasado, cuando empezó el tratamiento del proyecto de Comunicación Audiovisual. Y nunca fue un secreto. Salvo para Noticias. ¿No había nada mejor?

"Mundo Boca", periodismo y deportes

"Alguien en el `mundo Boca´ me decepcionó".
"Me decían `no te dejes encandilar con las luces de las estrellas´, y yo no hice caso".


El autor de las dos frases que anteceden a este párrafo no fue el cuestionado entrenador de Boca, Abel Alves, ni una botinera desengañada, sino el movilero que suele cubrir los entrenamientos del equipo y que ayer se lamentó al aire de una situación que ni siquiera explicó claramente.

Ahora, ¿a quién diablos le importa la tristeza de un periodista por una novela de mesita de luz?

El periodismo futbolero, seguramente bastante menos riguroso que el chimentero, cometió el enorme pecado de convertir las relaciones con fuentes en cuestiones personales. Amor u odio rigen las crónicas de diarios y tiras deportivas, muy por encima de la información, que pasó a un segundo o tercer plano.

Y además, el periodista se puso en el lugar de coprotagonista de sus propios relatos: le dedica más tiempo a contar cómo consiguió el rumor que está por lanzar que al rumor en sí mismo.

Gran parte de la culpa de tamaño despropósito la tienen las escuelas de periodismo deportivo -invento argentino si los hay-, que con dos entrevistas y cuatro conceptos sobre fútbol le mienten un título a chicos que luego asumen responsabilidades enormes sin la más mínima formación.

Desmarcarse

Crónica volvió a ganar hoy con una exclusiva que rompió el molde y llegó al resto de los medios. Se trata de una imagen de Rodrigo "La Hiena" Barrios al volante, apenas un tiempo después de haber atropellado y matado a una chica.

La llegada de Hugo Ferrer parece haber despertado a la redacción del diario, que ahora se le anima a Popular, compite con él, y la mayoría de los días se desmarca muy bien.

Y aunque la traducción de semejante cambio periodístico en una mejora sensible en la venta de ejemplares pueda demorar, no hay dudas de que va a llegar. Está en el camino correcto.

Están las fotos, faltan los periodistas

Uno de los principales dramas de las redacciones online locales es la falta de periodistas. De periodistas de verdad, con roce, agenda y lectura de diarios.

Los editores de medios digitales apuestan generalmente a grandes estructuras de bajo costo en vez de armar pequeños grupos que valgan la pena y estén bien remunerados.

La prueba más contundente de esta situación es el desperdicio de fotos del día.

Hoy, por ejemplo, Télam y Dyn retrataron la vuelta al ruedo del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que se mostró acompañando a Cristina. A esta hora de la noche, nadie hizo una nota al respecto.



A diferencia de sus primas de papel, las redacciones online suelen ser lugares muy aburridos en los que mandan los cables de agencias. Y si no hay cable, no hay nota.

O sea, si Télam, DyN o NA hicieron la imagen de Moreno pero no hay un cable que diga que Cristina recibió al tipo o se reunió con él, esa foto no existe en ningún portal de noticias.

Grave error.

La foto es periodismo en sí misma, relata una situación, la muestra, la da a conocer. Si nadie está atento para recrear la historia y escribirla, estamos fritos.

Locales y sólo locales


Siempre me llamó la atención el fenómeno de los diarios regionales en los Estados Unidos. Más allá de que por una cuestión obvia de extensión cada zona necesita su propio medio gráfico, es impresionante la forma en la que forman opinión a nivel nacional, cosa que no sucede en la Argentina con los periódicos del interior.

Por eso se me ocurrió averiguar en el IVC las ventas en las provincias.

La Voz del Interior - Córdoba - 55.028
La Gaceta - Tucuman - 53.925
La Capital - Rosario - 39.176
El Dia - La Plata - 38.363
Rio Negro - Rio Negro - 31.536
Diario Los Andes - Mendoza - 29.264
El Tribuno - Salta - 20.833
Diario Uno - Mendoza - 19.958
El Liberal - Santiago del Estero - 17.773
El Litoral - Santa Fe - 16.428
Diario de Cuyo - San Juan - 15.175
La Nueva Provincia - Bahía Blanca - 13.727
El Independiente - La Rioja - 10.483
El Ancasti - Catamarca - 9.605
El Tribuno - Jujuy - 8.276
Diario Uno - Entre Rios - 7.766
El Diario de la Republica - San Luis - 7.626
El Diario - Entre Rios - 7.050
Diario Uno - Santa Fe - 6.823
El Territorio - Misiones - 4.964

De todos los datos que reuní -me faltó, por ejemplo, La Capital de Mar del Plata-, el que más me llamó la atención fue la buena cantidad de ejemplares de La Gaceta de Tucumán. El resto es bastante previsible. Y en algunos casos, llamativamente bajo.

Por eso es difícil que se impongan en las agendas nacionales, a excepción de La Voz, que suele colar algún dato de tanto en tanto.

Una vez más, la única alternativa para romper fronteras son las versiones digitales. Buenas, originales, potentes, con información de primera y diseño creativo. Pero además, con intensa participación en redes sociales. Para eso están.

Irrelevantes


Las revistas de actualidad locales no tienen la menor importancia. Y sus ediciones del último fin de semana lo confirman.

Noticias fue con una mirada sobre Juan José Campanella, una semana después del Oscar, y con ninguna novedad. Previsible y presa de una edición aburrida, la revista sigue en una peligrosa pendiente, aunque con la extraña convicción de estar haciendo un hitazo.

Debate da algunas vueltas alrededor del "odio", concepto que intenta explicar en función a la crisis política argentina. Y la hipótesis es tan forzada, tan tirada de los pelos, que resulta difícil conectarla con la realidad.

Veintitrés hace kirchnerismo inútil pegándole a Duhalde, Carrió y Morales Solá, tres personajes que hoy están a años luz de la zona caliente de la información.

Y Newsweek dedica su portada al conflicto por Malvinas, aunque -curiosamente- sin información fuerte del tema.

Entre todas no sumaron una nota interesante. ¿Cómo pretenden captar la atención de eventuales nuevos lectores y retener la de los actuales? ¿Cuál es el plan editorial para generar alto impacto y repercusiones en otros medios?

Hay que buscar más exclusivas. Pero buenas. Y en serio.

Hay que sumar reportajes a protagonistas. A grandes protagonistas.

Y hay que mejorar la redacción y la ilustración.

No existe otro camino.

Una nueva Voz

La Voz del Interior presentó en las últimas horas una interesante nueva versión de su sitio online.


Con un diseño original, que toma objetos y dimensiones de varios de las mejores páginas de noticias del exterior, el diario cordobés apuesta a una home clara y dividida en dos o tres grandes líneas temáticas.



Actualizada al instante y bastante bien editada, necesita generar una mayor participación de los usuarios. O al menos definir qué quiere de ellos.

Sin brújula


Una de las claves de un diario local para hacerse fuerte es apostar -justamente- a las noticias propias de su distrito, salvo cuando no puede evitar los grandes temas nacionales.

De ahí a llevar como título principal de una portada los goles de Messi e Higuaín en España, hay un abismo.

No basta con ser gratuito. Ni con maquillar un poquito el diseño.

Hace falta un proyecto integral de emrpesa periodística.

"Llamarle investigación al libro de Luis es una falta de respeto a la verdadera investigación periodística"

Luis Majul es una especie de debilidad en lo personal. Me da la impresión de que conviven en él un tipo capaz de hacer unas entrevistas memorables, pero también el hombre que es capaz de cualquier cosa por el rating. Y este libro es exactamente hacer cualquier cosa por el rating.

Lo que con habilidad, no exenta de simpatía, Luis presenta como “riesgo” porque el libro que ha escrito es parte de esa personalidad de Luis, que juega con una supuesta toma de riesgo donde no hay el mínimo riesgo, como bien señaló Fontevecchia.

Lo del señor Santoro, objetivamente, era una investigación. Lo de Luis es una hábil, extraordinaria, marketinera forma de poner en contexto lo que prácticamente todos sabemos. Llamarle investigación al libro de Luis es una falta de respeto a la verdadera investigación periodística. Me marqué una parte en la que dice: “Fuentes muy confiables aseguran que al principio Cristina…”. “ Fuentes muy confiables”. Este es un estilo muy habitual del diario Clarín, por ejemplo. Ahora dicen: “habría versiones”, “allegados”, “gente que tiene acceso al poder ha dicho”. En otro lugar dice: “Ni siquiera el presidente lo sabía con certeza. Por eso, cuando todavía no había sido doblegada por la prepotencia de su marido, le habría pedido a Fernández...”

El libro tiene mucho condicional, y mucho trabajo de diputados que denuncian algo y aparecen en la primera plana de los diarios, y ni hablar en TN, y luego eso va a la Justicia. Y un fiscal lo desestima o dice que tiene razón, o sigue la investigación.
El libro pone énfasis en algo que todo sabemos. El poder es tradicionalmente corrupto. No hay ninguna novedad en el libro de Luis. Pone en contexto con habilidad y le agrega unos reportajes muy bien hechos tratando de confirmar lo que procura desde la primera página.

Es un trabajo que vale la pena como elemento de consulta, porque uno no tiene todos los diarios.

Dice Luis que hay juicios que se van a hacer en función de lo que él ha denunciado en este libro. Quiere decir que no estamos hablando de hechos confirmados. Por eso hay tanto “habría”, etcétera.

La necesidad del mercado ha llevado a que todos nosotros escribamos libros. Las editoriales han descubierto que los periodistas tienen la venta asegurada de diez mil ejemplares. Y ni hablar, en el caso del éxito que ha tenido Luis, de cientos de miles de ejemplares.

Añoro las editoriales de los tiempos en los cuales García Márquez tenía dificultades para publicar y era la Argentina la que lo descubría. Y no esta actitud de ir a buscarnos a cada uno de nosotros, que, a veces con la guardia baja, o por falta de personalidad, aceptamos.

Cada uno de nosotros tiene un espacio donde promocionar el libro, tiene personas que lo admiran, que lo siguen, que lo respetan, que lo consideran… ¡Zas! Se vendieron diez o quince mil libros coyunturales y absolutamente olvidables en la mayoría de los casos.

Nuestro ejercicio de la libertad de prensa hoy en día está mucho más condicionado por lo que dijo Nelson Castro. La mera pertenencia a un diario, a un grupo, parece limitarnos en nuestra credibilidad. Ernesto Tenembaum ha publicado ¿Qué les pasó?, y la pregunta es qué le pasó a él. Le pasó haber empezado a trabajar en el Grupo Clarín. Es probable que no solamente eso, sino que efectivamente se haya sentido disgustado con lo que los Kirchner fueron siempre. Desde el primer día les encantó el poder y tuvieron a sus amigos haciendo negocios con más rapidez.

Hace un mes y medio, la denuncia de OPI respecto a los secretarios de la Presidenta la tomamos nosotros en radio Continental antes que ningún otro medio. Nada me liga ni me hace estar particularmente cerca del Gobierno. Sucede que como periodistas, sobre todo cuando estamos un poco solos, vamos en un bote con dos orillas. En una está el Gobierno, pero ¿quién está en la otra? A veces está la oposición, pero, en general, lo que está es el verdadero elemento de poder que hay en el país. Este tipo de periodismo me duele y me aleja mucho para parecer que me acerca un poco más al Gobierno, con el que tengo las críticas que mantuve siempre, pero al que veo absolutamente impotente.

Tenía mucho miedo de venir porque no sé caminar por otro camino que no sea el de la franqueza conmigo mismo y con las circunstancias. Esto es lo que pienso del libro.

Te felicito porque es una manera muy inteligente de conseguir el rating que para vos es verdaderamente importante.

Después de la Ley de Medios, el país es otro. La Ley de Medios ha determinado que día por día, minuto por minuto, página por página, título por título, los que queremos ser observadores neutrales nos encontremos con un periodismo absolutamente desquiciado y desquiciante que miente, tergiversa, exagera, y promueve un tipo de información que si yo estuviese realmente del lado del Gobierno, viviría con un permanente ataque de caspa.

Yo creo que lo que está enfermo no es el poder. El poder es naturalmente enfermo. Nada tenemos que descubrir de los Kirchner que no encontrásemos en la Alianza, ni hablar en Menem. Pero del poder no tengo absolutamente nada para descubrir. Del periodismo he descubierto que para recuperar la credibilidad, lo que tiene que ser como elemento de control de la ética y de la cultura y del mejoramiento del país estamos en la peor etapa de la que yo haya sido testigo toda mi vida.



Víctor Hugo Morales,
sobre el periodismo de investigación y
"El Dueño", de Luis Majul.

Mi opinión sobre ese libro está acá.

Milagro


Sale mañana.

Elige tu propia aventura


Como de costumbre, el sitio de La Nación da la nota en materia de innovación local: de unos días a esta parte, los usuarios pueden elegir qué secciones leer en la home. O mejor dicho, en qué orden leerlas.

Con un sistema de drag and drop (arrastrar y soltar), se puede acomodar la lectura según el gusto de cada uno. Lo único que no se puede tocar -al menos por ahora- es la apertura del sitio, en donde manda la información más dura y urgente.

Se trata de un buen facilitador de navegación -en especial para usuarios registrados-, que sin ser revolucionario demuestra por qué La Nación está un paso adelante del resto de los grandes portales locales.

Algo similar había visto en la página de La Tercera de Chile, que por cierto está muy bien hecha.

Y lo más evidente: en una dinámica tan intensa como la de Internet, el desarrollo permanente es un fin en sí mismo. Bien por La Nación.

Pasito a pasito


Una o dos veces por día recibo correos con los principales títulos de 24Con. Y por lo general, alguno me llama la atención. Tanto, que me quedo navegando el sitio un largo rato.

Surgido en algún momento del año pasado, 24Con tuvo un lento crecimiento hasta el día de hoy, en el que es una carta de información a la altura de las cirunstancias. Con algunas exclusivas de alto impacto, buenas lecturas en general, un diseño sobrio pero original y correcta edición, ha conseguido en su corta existencia más repercusión que muchos grandes jugadores.

De corte popular o sensacionalista, se presenta como "el primer diario digital del Conurbano, un portal de `noticias genuinas´, con estructura de redacción y de contenidos propios, de alcance local, regional, provincial y nacional".

Sumando varios de los ingredientes para poder competir en la zona caliente de los medios online -necesita más fútbol y más firmas reconocidas-, el éxito de 24Con dependerá casi exclusivamente de su capacidad para poder convertir un buen producto en una empresa eficiente, que incluso pueda invertir en publicidad offline para expandirse.

Además tiene una revista que nunca leí, ¿alguien la vio?

Clicks, ¿aunque sea como pop-up?

Cada vez que intento acceder a PrimiciasYA, un molesto pop-up me abre ElArgentino.com, sitio al que no consulto prácticamente nunca.


Llama la atención la estrategia, que aunque pueda sumar algunos clicks ocasionales, le resta todo el peso específico.

¿Se imaginan al NYTimes.com siendo un pop-up de Pérez Hilton? ¿Y a Clarín saliendo detrás de la home de Laura Ubfal? No, ¿no?

Desde su lanzamiento, ElArgentino.com tuvo un crecimiento de tráfico casi imperceptible, que lo dejó lejos de la competencia principal entre La Nación e Infobae.

Con ese rendimiento, apenas le alcanza para estar acomodado en el pelotón de segunda línea, junto a Perfil, Crítica, Página y Crónica, a pesar de que evidentemente tiene una mayor inversión (y ambición).

La primera condición para competir con los mejores es tener originalidad. En la propuesta periodística. En la estética. En la parte multimedia. Y en el vínculo con las redes sociales.

El Argentino no la tiene. Al contrario, repite fórmulas que ya estaban agotadas al momento mismo de su lanzamiento.

Tiene el mismo diseño que el promedio de los sitios. Y las mismas noticias. También idénticos vicios y errores conceptuales en la edición. Y lo que mejor podría explotar, que es el acceso al resto de los medios que integran su multimedios, es complicado y está mal planteado.

Así, por más pop-ups que pague, no tiene chances. La solución es barajar ya y dar de nuevo.

Credibilidad, esa cosa que no importa

Insisto y lo repito: las operaciones de prensa son asuntos delicados, no se pueden dejar en manos de cualquier pasante. Por lo general, se trata de cuestiones muy sensibles para la empresa, y tienen que estar lo suficientemente bien escritas y editadas para que pasen por una nota cualquiera.

En el caso de Infobae, quedan expuestas y pierden el sentido. Están tan mal presentadas que el promedio de lectores detecta el intento de engaño y lo denuncia en los comentarios.

Esta mañana, por ejemplo, publicaron una denuncia respecto al deterioro de River desde la asunción de Daniel Passarella, subrayando claramente la intención de hacerle daño al presidente de la institución.


Si hubieran tenido un periodista que cubriera la actualidad del club, al menos habrían podido tener algún dato que sustentara esa hipótesis. Pero no, prefirieron sacar de contexto unos textuales de Enzo Francescoli y rodearlos de opiniones entre superficiales, graciosas y lamentables.

¿El resultado? Usuarios indignados, insultando al propio sitio y recordando que hasta diciembre pasado Infobae hizo campaña por otro candidato.

La credibilidad se va ya no a la B, sino a la D, ¿a alguien le importa?

Popular se quedó sin "Chochó" Santoro

El fotógrafo Salvador Santoro, célebre por fotografiar chicas con poca ropa en las contratapas del suplemento deportivo de Diario Popular, dejó su lugar a fines del año pasado, aunque el dato fue dado a conocer recién hoy por el DsD.

La tarea de "Chochó" fue decisiva en el fenomenal crecimiento del diario en los últimos años. A partir de ahora, colaborará con El Día de La Plata.

Este es el recuadro al respecto publicado por el DsD.

Y acá se puede ver parte del trabajo de Santoro en el "Popu".

Propuestas de papel

Según parece -o hacen trascender los propios empresarios de medios-, hay al menos tres proyectos de diarios de papel en marcha. Dos de esas iniciativas apuntarían al nicho sensacionalista y la restante a competir directamente con Clarín.

El punto neurálgico para atender entonces es si hay suficientes lectores y anunciantes para todas las iniciativas. A mí me parece que no.

De hecho, en un breve repaso por los diarios de ayer y de hoy se nota el blanco de la falta de pauta. Y además, apenas dos de ellos superan los cien mil ejemplares vendidos por día, mientras que la mayoría de los otros no llega a los diez mil.

Por lo demás, todo lo que se intentó como novedoso terminó siendo más de lo mismo, o incluso peor. Crítica puede dar fe de ello.

Hay lugar, sí, para un deportivo que compita con Olé y que le gane la pulseada a fuerza de primicias, mejor edición gráfica y una buena versión online.

También para diario de información política exclusiva, pero acotado en cantidad de páginas y de segunda lectura, de lunes a viernes, con una plataforma digital acorde.

La otra alternativa es apostar a un bonaerense, también con fuerte juego en Internet, que pueda imponerse a las localías y al dominio de El Día en La Plata abordando la inmensidad del territorio de la Provincia.

Fuera de eso, no veo demasiado horizonte.

Más que mil palabras


Una vez más, la mejor foto de la actividad presidencial fue publicada por el propio sitio de la Casa Rosada.

Y una vez más, la imagen fue ignorada olímpicamente por editores de diarios de papel y sitios de noticias online.

¿Sirve la obviedad?

El secreto de sus fotos

Clarín y La Nación dedicaron las imágenes principales de sus portadas a la conferencia de prensa de Juan José Campanella y Guillermo Francella, dos de los protagonistas del éxito argentino en los Oscar.



Todo normal, salvo un detalle que percibió el "Tano" Ianni en la redacción de Télam: Campanella y Francella aparecen sentados en distintos lugares.



¿Cuál es la original y cuál la retocada digitalmente?

Demasiado caro

El diario platense Hoy transita sin éxito por su primera semana de distribución gratuita.


Con apenas un puñado de retoques estéticos y anuncios de secciones que tienen la misma apatía que las tradicionales, Hoy tiene un mañana complicado.

Su mayor drama es el de muchas otras empresas periodísticas: no tiene plan. Por un lado, no define una identidad editorial que le permita hacerse fuerte en algún nicho de lectores. Y por el otro, no genera nada diferente para atraer anunciantes.

El negocio no puede ser nunca más pegar cables y contar lo que todos cuentan en busca de la pauta estatal salvadora. Ese modelo está muerto. Editar un diario para sostenerlo con fondos públicos es algo que no sirvió y que no sirve. Por eso fracasan la cantidad de propuestas que fracasan.

Y volviendo al punto: convertir un diario en gratuito por la sola idea de llegar a más lugares o a más gente es un absurdo. Primero hay que preguntarse a qué lugar llegar y para qué llegar. Así como está, Hoy está peor que ayer.

Además, como si todo lo anterior no alcanzara, y por culpa de malas decisiones, la redacción está en pie de guerra. Se puede leer acá, en el blog de JP Mansilla.
Related Posts with Thumbnails