La crisis
Vender humo
Disimular la falta de información con opiniones de economistas es un recurso extraordinario, un manotazo de ahogado que las producciones de radio convirtieron en una regla cómoda y a medida.Cualquier indicador o dato de la economía argentina o mundial es motivo para escuchar a maravillosos vendedores de humo que explican con claridad y voz firme la solución a los dramas del planeta.
No todos los economistas son iguales. Hay algunos que efectivamente manejan información, pero que no la cuentan, sino que la venden. Viven de eso, básicamente. Por eso, es inútil que un medio que fabrica sus propios manosantas los consulte.
De hecho, habiendo un sinfín empresarios, banqueros, operadores bursátiles, comerciantes, representantes de cámaras y asociaciones, ministros y demás funcionarios de primera línea, ¿quién quiere escuchar a economistas?
Fotoperiodismo

Cristina posa con las familiares de una paciente. El fotógrafo es Scioli. El ministro de salud bonaerense, de fondo, saluda a la chica que se está sometiendo a un tratamiento.
La imagen, verdadera película de una recorrida presidencial por un hospital, es una foto oficial, que se podía descargar del sitio de la Casa Rosada.
Salvo La Nación, que la usó para ilustrar una nota interior, ningún diario la publicó. Por el contrario, se conformaron con las obviedades y los lugares comunes típicos que no haría falta ni retratar.
Una lástima.
Primera vista
Pobre Néshtor, se quedó sin reacción...¿O no?
No.
El que se quedó sin reacción fue un dirigente de la Federación Agraria luego de que en el medio de una reunión con el ministro de Agricultura le pusieran a Kirchner al teléfono.

Periodismo a primera vista.
Chivito al pan

Cada vez que Luis Majul publica un libro, la revista Noticias le dedica su portada con presentaciones escandalosas. Entre otras cosas, le ponen un énfasis delirante a las supuestas presiones y amenazas que recibe el autor por tan comprometidas publicaciones.
Lo hicieron cuando Majul hizo un librito sobre Elisa Carrió -de una liviandad dramática- y lo repiten ahora para la biografía que editó sobre Néstor Kirchner.
Quienes ya leyeron algunas páginas del nuevo libro, entre ellos algunos periodistas de editorial Perfil, dicen que una vez más se trata de algo "pobre", sin mayor relevancia, que no aporta nada a todo lo que se escribió en estos años.
Majul, un personaje televisivo de segundo orden, un mediático sin la menor importancia como periodista, promete revelar nombres ya revelados y lanzar sospechas ya lanzadas. Para Noticias es mucho más que eso y dice que el autor "teme represalias". Un chiste, evidentemente.
El chivo del libro está bien, es correcto, pero, de vuelta, cuando las ventas caigan y los auspiciantes no atiendan más los teléfonos ni respondan los correos, no culpen a la crisis, simplemente miren la revista que publican y el tema de tapa que le eligen.

El diario deportivo Olé se convirtió en los últimos tiempos en el medio abanderado de los lugares comunes. Por ejemplo, para decir que Banfield le ganó a Estudiantes, el "Pincharrata", tituló: "No se pincha". Una obviedad.
Lejos de la excelencia o la espectacularidad de sus primos euorpeos, Olé pierde lectores por culpa de su estilo barrabrava y de su edición previsible y aburrida. Paga caro, además, la impunidad de ser el único en su especie, porque pretende hacer de taco lo que en cualquier otro lugar del mundo requeriría el doble de trabajo.
Olé no es el medio deportivo más influyente de la Argentina. El suplemento deportivo de Clarín lo pasa por encima, lo mismo que las tiras radiales de Mariano Closs y Fernando Niembro.
Puede cambiar y le sobran espalda, tiempo y recursos para asumir el liderazgo de su segmento apostando a la información bien producida y mejor presentada. Caso contrario, se convertirá en un candidato de oro para comenzar a navegar en el mar de la intrascendencia.
"¿Tas seguro que es "Julio", no?"
Blogs, ¿para qué?
¿Cuál es el valor agregado que aportan?
Así como están, los blogs no sirven para nada. Es más: restan.
No tienen firmas atractivas.
No publican exclusivas.
No se actualizan con regularidad.
No se hacen con multimedia.
El resultado de esa fórmula es obvio: pocos comentarios, lugares secundarios en la home y contenidos de papelera de reciclaje.
¿Algún editor les prestará atención?
Comentarios de tapa
A propósito del cierre de Soitu
De todo lo que publicó, subrayo un concepto, que es el drama de no ser influyente. Le pasa, entre otros, al cada vez más deteriorado Infobae o al simpatiquísimo MinutoUno. ¿Cuántas veces llegan con un dato propio a los diarios o a las radios? Nunca. ¿Cuántas menciones obtienen? Cero ¿Cuántos temas imponen? Ninguno.
Esa es la crisis. La falta de anunciantes es apenas una entre tantas consecuencias.
TN y la gente de Clarín
Se trata de una decisión extraña si se tiene en cuenta que el Grupo Clarín ya tiene Clarin.com, su nave insignia, que aunque no llega a ser la más consumida del multimedios -Olé le gana por lejos la pulseada por el tráfico-, al menos era la única en su especie.
Chivos
Tendencia
Por ejemplo, el periodista que cubre la actividad legislativa decide quedarse en su casa regando las plantas en vez de ir a una reunión de comisiones. Almuerza tallarines con tuco y pesto, y pasado el mediodía llama al acreditado de otro medio y le pregunta qué pasó o qué debe publicar.
El mecanismo se repite peligrosamente en varias secciones y la mayoría de los formatos, desvirtuando infinitamente la relación entre el periodista y su fuente, y convirtiendo la información en lo que escuchó la buena voluntad de un conocido.
La solución, señor editor, señor jefe del informativo, es simple: todos los días pídale a su periodista que grabe un textual de un protagonista al inicio de la reunión, del entrenamiento del club, o del incedio. Y así ahórrese el disgusto de publicar lo que creyó haber escuchado el movilero amigo de la radio de la competencia.
Chupársela
Noticias

Después de haber comprobado recienemente que la columna vertebral de la revista Noticias sigue siendo un puñado de notas refritadas de la semana, este sábado no pude evitar comprarla para encontrarle la vuelta.
Y me topé con la desgrabación de una entrevista que Alfredo Leuco le hizo a Jorge Lanata en su programa de cable y un especial de Mercedes Sosa alrededor de su compromiso político bastante desenfocado.
Eso fue todo.
¿Será que cada país tiene la revista que se merece?
¿O acaso con poco no se puede hacer mucho más?
Falta creatividad y disciplina, sin dudas.
Al resto del mundo le va mucho mejor.

Tapa y mensaje del Grupo Barcelona
Es imperioso defender la libertad de expresión para la ciudadanía, pues la misma es esencial para aquella.
Usted conoce BARCELONA. Somos una revista que privilegia la información y que apuesta al desarrollo integral de la Argentina. Como esto no se puede lograr sin un poco de mosca, nos fuimos acercando a los diferentes gobiernos. Siempre con prudencia. Y con un límite muy preciso: la imparcialidad. Con los años, BARCELONA se convirtió en una de las publicaciones líderes de habla hispana. Para cualquier país, este crecimiento suele ser un exponente del emprendimiento privado, un motivo de orgullo nacional. Pero acá te cagan a palos.
No es inusual que los gobiernos se molesten con los medios. Lo que sí resulta inaudito es que se haya puesto todo el aparato estatal para amedrentar. Esta campaña direccionada a BARCELONA revela un objetivo muy claro: desacreditar a los medios de comunicación como contrapeso en la democracia.
A este Gobierno del orto, que nos quiere sacar todo para dárselo al capital foráneo, le advertimos que tenemos montones de carpetas con fotos y documentos sobre venta de terrenos fiscales a precio vil, saqueo de riquezas mineras y petroleras, concesiones a casinos, orgías con travestis y tráfico de cocaína. Un jugoso material periodístico que no dudaremos en usar. Barcelona no es un monopolio. Sin embargo, no le tenemos miedo al poder: el falso montonero y la conchuda pueden irse a la puta que los parió.
Grupo Barcelona





















