Sin copete: derecho al punto
Si hay una pelea por dar en lo que a redacción periodística se refiere, ésa es terminar con los copetes.
. Hay algunos que resumen la nota entera en cinco líneas. Lo cuentan todo, y por más sintétcos que sean, no dejan motivos para seguir leyendo los artículos.
. Hay otros que pretenden ser enigmáticos, en especial en la web, y que generan una expectativa que rara vez se satisface. Se caracterizan por tener remates tales como "Quiénes son y a qué se dedican", o asuntos así.
En ambos casos, es demasiado. O demasiado poco.
Y por lo general se escriben mal.
Pero incluso cuando están bien redactados, no sirven.
Si el título cuenta el dato, si la volanta o la ilustración le dan el marco, no hace falta nada más. Simple y directo: en lugar del copete, el primer párrafo de la nota. Y a otra cosa.




