Barack Obama ganó una elección que parecía definida desde el mismo fin de las primarias demócratas. El ahora presidente electo de los Estados Unidos derrotó a John McCain por un margen amplio, anticipado en forma unánime por encuestadores, analistas políticos y taxistas de Nueva York.El senador se convertirá entonces en el primer mandatario negro de la historia norteamericana, y a pesar de que era algo muy previsible al cierre de cualquier edición, los diarios de hoy no escaparon a la obviedad de simplemente tildar de "histórico" el resultado del comicio.
¿Había algo más para contar?
¿No hubo ninguna otra connotación que no fuera la vinculada a la cuestión racial?
¿Acaso no era igualmente importante el contexto en el que se produjo la elección?
Son los Estados Unidos y es una votación presidencial: seguramente algún editor podría haber apostado a algo diferente.
De nuevo, insisto, a los diarios de papel les cuesta cada vez más pensarse alejados de los lugares comunes y tampoco tienen capacidad de reacción frente al despliegue y la agilidad de la radio, la televisión y los medios online.
Como en muchas de las últimas grandes ocasiones, muestran demasiado poco. ¿Seguirán dilapidando oportunidades?




