
Más allá de las posturas políticas obvias, Clarín y Tiempo Argentino comparten muchas cosas. Por ejemplo, su diseño de portada. Al menos en el esquema, son muy parecidos.La edición de este jueves tiene una sutil diferencia en el título principal, ya que Tiempo Argentino incluye unas piezas con números para ayudar la lectura. Pero fuera de eso y de algunos tamaños, el asunto se pone casi idéntico.
Por eso, y porque Clarín ya vendía 400 mil ejemplares diarios cuando el otro salió a la luz, Tiempo Argentino necesita innovar y presentar una tapa original, que se gane un lugar en el mercado.
No importa si la estrategia fue empardar cada movimiento de Clarín. Hoy, y a la luz de los resultados, tiene que darse la oportunidad de cambiar.
Y si entonces quisiera mover un poco la cosa, acá hay algunas tapas bien hechas para ver y anotar.




